The
shallows (Jaume Collet-Serra, 2016. EEUU): Jaume Collet-Serra aparca sus thrillers urbano-criminales para
proponer un entretenido (ayudan los apreciables medios con los que ya cuenta el
español, con cierto nombre, en Hollywood) aunque previsible survival con atractiva surfer atrapada en medio del océano (en
realidad, a unos 100 metros de la orilla), en una playa tropical y salvaje, con
la única compañía de una gaviota (haciendo las veces de aquella pelota de
voleibol de Náufrago (Cast away, Robert Zemeckis, 2000)), y acechada por un gran tiburón blanco. Cabe resaltar el
hecho, abrumadoramente evidente, de que cualquier producción con escualos de
por medio debe medirse en función del patrón que estableciera Spielberg con
Tiburón (Jaws, 1975), con lo que no ha habido film, incluyendo, faltaría más, este,
que no haya salido escaldado en la comparación. Y eso que el cineasta catalán
logra numerosos buenos momentos (aéreos y submarinos, como está mandao) con su instagrammera cámara, pero su puesta en escena, demasiado larga en
un largometraje de apenas 85 minutos, le obliga a comprimir casi todo lo bueno
en un desenlace de la lucha bestia vs ser humano efectivo e impactante pero harto inverosímil. Collet-Serra tira, como no podía ser de otra manera, por la senda
del impacto visual, donde hace gala de su su demostrado y ya mencionado
efectismo, más que por la verborrea del prácticamente invisible libreto.
Lively, protagonista de Gossip girl, no lo hace mal en el campo del drama pese
algún que otro obligado plano de pose de catálogo. Palomitas y tensión. Menú
apetecible que se digiere rápido y no se repite. Pero El arrecife era mejor, y
los tiburones de aquella más realistas.















No hay comentarios:
Publicar un comentario