Warm bodies (Jonathan
Levine, 2013. EEUU): una notable banda sonora y varias ideas de guión apreciablemente originales es lo mejor, que no es poco, que puede decirse, de esta
adaptación, el film más ambicioso (aunque no el mejor: 50/50 fue un film absolutamente emocionante) hasta la fecha, de los firmados por el interesante Jonathan Levine,
un relato distópico donde la fuente de inspiración proviene de prácticamente
todas y cada una de las aproximaciones a la temática zombie del cine y la
televisión, tanto las adultas como juveniles, desde la love story a lo (parodiante) Romeo y Julieta al thriller post-apocalíptico, y que fluye
con simpática indiferencia y hasta podríamos decir que curiosidad e interés en determinados
momentos. No gustará a los fans de tonterías como Crepúsculo; todo resulta más serio pese a su tono light.






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