Ejecución inminente (True
crime, Clint Eastwood, 1999. EEUU): poco (o nada) verosímil pero entretenido
drama sobre un alcohólico periodista que ha perdido el enfoque de su vida, así
como también gran parte de su talento para la profesión, que vislumbrará una
oportunidad para redimirse cuando le asignan la tarea de entrevistar a un
condenado a muerte en sus ultimísimo día, debido a la muerte de una compañera
suya y amante, que era la que se iba a encargar de ello. Al periodista, viejo
zorro, no le huele bien el asunto, de modo que paralelamente a las entrevistas,
investigará un poco, lo que le llevará a sospechar que el acusado, un
afroamericano acusado de matar a una adolescente, es inocente. El problema es
que sólo tiene 12 horas para demostrarlo. Dinámica y ligera (poco
compleja), su increíble trama se compensa con el oficio como narrador del autor
de Escalofrío
en la noche, que mantiene todo hirviendo hasta el último suspiro. James
Woods se lo pasa genial, como es habitual en él, así como el deslenguado jefe de
Eastwood.





No hay comentarios:
Publicar un comentario