Hail, Caesar! (Joen & Ethan Coen, 2016. EEUU): irregular nueva propuesta de los Coen,
enclaustrados en una preocupante mediocridad, con este retrato de ciertos tejemanejes
y ciertas vicisitudes de la meca del cine en los años de total y absoluto
dominio del sistema de estudios, en un film decididamente menor, o al menos
menor si lo comparamos con otro film de los hermanos de Minnesota ambientado en
más o menos la misma época, como fue esa obra maestra titulada Barton Fink
(1991). La escena con todos los representantes de las religiones divagando con
el jefe del estudio sobre cómo presentar a la figura de Jesucristo en la
película es realmente divertida, y poco más cabe señalar si obviamos su estelar reparto. Su tono, y su cinéfilo tratamiento del ya de
por sí cinéfilo tema, la aleja de las grandes masas. Podría haber sido algo
realmente estimulante, quedándose en un film simplemente curioso, con pinta de
ser un divertimento- y más para sus autores- de entreguerras.








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