You only live twice (Lewis Gilbert,
1967. GB & EEUU): algo indolente despedida, casi definitiva pues volvería
en los 80 para una olvidable especie de film-homenaje, de Sean Connery, para
muchos el mejor James Bond- aunque aquí ya visiblemente pasota- en el papel de
007, presentando un film extremadamente exótico (gran parte de la acción se
desarrolla en Japón, conteniendo incluso a dos chicas Bond asiáticas) con
intrigas propias de la época (la Guerra Fría) y con un villano impagable, Donald
Pleasence, el cual serviría a Mike Myers para parodiarlo en su imprescindible
Austin Powers: la espía que me achuchó (Austin Powers: the spy who who shagged
me, Jay Roach, 1999). La idea, obra del autor del guión, el célebre Roald Dahl,
de hacer parecer japonés a Bond es poco menos que demencial. Esos patinazos se suplen con alguna lograda secuencia aérea, pero no lo eximen de ser un film menor dentro de la serie, el
primero dirigido por el londinense Lewis Gilbert, quien años más tarde firmaría
el, discutible como todo, mejor Bond de los 70: La espía que me amó (The spy
who loved me, 1977).




La novela de Fleming es estupenda y el guion malogra la mejor idea del libro: que Bond perdiera la memoria y se enamorara de una bella pescadora japonesa. Creo que la dejaba embarazada y todo. Menudo filón desperdiciado.
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